Retroceso en derechos; vuelven las reformas de penalización y la condena a personas lgbtiq+ en el Continente de Africano

Burkina Faso, Senegal, Ghana y Uganda han aprobado o endurecido recientemente leyes que penalizan la comunidad lbgtiq+. Esta fobia hacia las diversidades y disidencias sexuales se extiende con el apoyo de organizaciones extremistas de países europeos.

33 de los 65 países que penalizan la homosexualidad o alguna otra expresión no heteronormada, se encuentran en África. Así lo indica la Asociación Internacional de Lesbianas, Gays, Bisexuales, Trans e Intersexuales (ILGA), quienes alertan que en los últimos años se viene observando un retroceso en materia de derechos lgbtiq+ con el propósito de expandir una agenda anti diversidad/disidencia. Es por medio de la institucionalidad política y eclesiástica que se extiende el argumentos de que las «ideas» lgbtiq+ son un invento de «occidente».

Las organizaciones más afectadas en su funcionamiento son aquellas que trabajan por derechos humanos y contra el VIH, criminalizando incluso a quienes apoyen al colectivo.

Bien lo demuestra Senegal, país que aprobó la semana pasada una reforma en el Código Penal. Esta norma contempla la pena de muerte por «homosexualidad agravada» y cadena perpetua para las relaciones entre personas del mismo sexo.

Senegal, un joven percusionista apuñalado

En este país, la reforma que endurece las penas por ser parte de la comunidad diversa disidente han pasado de cinco a diez años. Organismos internacionales han condenado estas reformas, entre ellos, el alto comisario de Naciones Unidas para los derechos humanos, Volker Türk, calificó en un comunicado su aprobación por el Parlamento de “profundamente preocupante”. Asimismo, Winnie Byanyima, directora ejecutiva del programa conjunto de Naciones Unidas sobre el VIH/SIDA, lamentó que esta ley ponga vidas en peligro porque “empuja a las personas a la clandestinidad y las aleja de servicios que pueden salvarles la vida”. Ambos pidieron al presidente senegalés que no promulgara la norma, informo el país.

El clima de odio hacia las comunidades diversas disidentes que se vive en la región se produce en medio de detenciones por sospecha de homosexualidad, pedofilia y transmisión voluntaria del VIH. Activistas y personas de lgbtiq+ han salido del país, mientras que aquellas sin posibilidad de hacerlo se ven obligadas a la clandestinidad, según reportan las organizaciones locales. «El pasado viernes, un joven percusionista de 15 años que fue señalado públicamente por ser homosexual acabó siendo apuñalado tras una pelea», publicó el país.

Detrás de estas expresiones de odio y violencia se hallaron organizaciones religiosas extremistas, como Jamra y And Samm Jikko Yi. Dirigentes de esta última mantuvieron contactos desde diciembre de 2024 con miembros del colectivo estadounidense de extrema derecha MassResistance, que promueve posturas lgtbiq+ fóbicas, para discutir estrategias de campaña y tácticas de movilización, reveló la agencia Reuters.

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